lunes, 22 de noviembre de 2010

Reseña de "Y PESE A TODO" de JUAN DE DIOS GARDUÑO (Ed. Dolmen)

En un mundo con esta pandemia afectando el cerebro de todo ser vivo y la razón de cualquier superviviente, todo es más sencillo y esperanzador cuando vez a un niño. En cualquier historia puede llegar a preocuparte desmesuradamente su destino. En un libro como "Y pese a todo", el mundo sigue adelante y con una niña como eje principal de personaje.
La trama transcurre en un lugar llamado Bangor, la ciudad de Stephen King, uno de los mejores escritores de terror y ficción. Qué poco sabía él de lo que transcurriría por culpa de una estúpida e interesada guerra en aquel apacible lugar.
La nieve es una incesante pesadilla en la historia. También es algo que hace que los habitantes de ese lugar apartado pasen el día a día matando el tiempo. Y cuando digo habitantes me refiero a dos casas separadas en medio de una típica urbanización de pueblo americano, habitada, una de ellas, por un hombre con peculiar carácter, humor negro, que ama a su husky siberiano y al que le da como regalito al final del día, un poquito de cerveza. Con la única criatura que habla es con su fiel perro.
En la otra casa viven un padre y una hija. La niña ha visto demasiadas cosas horribles en su corta vida y su padre hace todo lo posible para que la chiquilla lleve una vida lo más normal posible. Le deja ver en la televisión a la cerdita Peggy y a la rana Gustavo que, según su papá, son de otro planeta, y le lee cuentos infantiles para dormir. Es terrible para ese padre que su hija tenga que pedirle permiso para cruzar el umbral de la puerta. Cualquier descuido podría arrebatársela.
Fuera de esas dos casas cuyos límites de alrededor se encuentran cercados, el paisaje es un inmenso manto blanco. ¡Qué bonito! Podríamos decir con esa postal navideña y que normalidad en cada una de esas vidas.
Si tuviésemos en cuenta que para conseguir comida en un lugar tan inhóspito hay que llegar a la ciudad donde criaturas que se mueven a una velocidad y agilidad endiablada (son capaces de adherirse a una pared, cambiar de color como un camaleón y algunos mutar hasta con alas), y que el día a día es una carrera de obstáculos por sobrevivir, ese paisaje cambiaría de color.
En situaciones tan terribles como estas, los dos vecinos no se hablan, no se saludan, no se soportan. Patrick lo intenta, pero existen unos hechos que los han distanciado y llevado a ese absurdo estado en unos momentos como los que están padeciendo. Patrick, el que tiene a su husky, siente de alguna manera lo que ha sucedido en el pasado. Sobre todo cuando ve a la niña que cambia, con su presencia, el paisaje de aquel horrible escenario. El padre de ésta no le deja cruzar palabras con ese vecino. Pero a escondidas, se saludan con la mano y la chiquilla desea acariciar a aquel precioso y fiel husky que se llama Doggy.
Poco a poco empiezan a llegar esas criaturas que razonan, vigilan en la distancia y tienen estrategias de ataques. Ríen como hienas y sus ojos son naranja o cambian al negro de manera espeluznante. Comen lo necesario porque saben que escasea; lo que hace que la angustia aumente por momentos. Ya nada está controlado.
Las escenas de los ataques son tremendas y desgarradoras. La peor de ellas la sufrí con el perro. ¿Cómo se puede describir con tanta violencia y realismo una escena? Si, ya lo sé: casi todos pensaremos que eso no gusta o que es morboso. Pero si algo tiene que tener en cuenta un escritor para triunfar es olvidarse de los prejuicios. Lloré con esa lamentable escena; maldije a Garduño cuando acabé de leerla y hasta aparté el libro para seguir leyéndolo cuando me tranquilizara.
Pero pese a todo, comprendí que tenía que seguir adelante como el resto de los supervivientes. No podía quedarme de brazos cruzados, rendirme ante una escena como la que imaginé en mi cabeza. Tenía que estar junto a ellos y saber que les ocurriría para quedarme tranquila. Mi interior gritaba, odiaba, daba patadas y se emocionaba. ¿No es eso lo que esperamos de un libro? Incluso comprendí las tristes y desgarradoras decisiones que debe aceptar en un momento determinado cualquier buen padre.
A medida que la historia avanza, casi me veía al lado de Peter Staublosky "el polaco" y de Patrick, dándoles palmadas en los hombres y diciéndoles: "Venga, pelillos a la mar, muchachos. Que hay cosas más importantes ahora mismo que solucionar". Pero Ketty estaba allí con ellos y casi hablaba por mi. Su dulzura y su inocencia les dio a los dos la esperanza y la chispa de alegría que les hizo abandonar la realidad por momentos. No habían comprendido lo que se necesitaban hasta ese mismo instante. Un instante propiciado por el error imperdonable de ambos y solucionado por la perseverancia de una niña.
La personalidad de los protagonistas es fantástica y llegas a quererlos. Creo que Patrick Sthendall es uno de los personajes más interesantes con los que me he topado. Hay pocos personajes de los libros que me he leído que hayan dejado huella en mi cerebro. Pero a este genial tipo se que lo recordaré toda mi vida como a los que puedo contar con los dedos de mis manos.
Nunca un libro de doscientas y pocas páginas con un largo prólogo realizado por David Jasso, ha resultado tan completo, tan bien desarrollado y magníficamente culminado.
Ahora quiero contaros algo: una vez que hayáis leído el libro y experimentado todas las sensaciones anteriormente descritas, mirad la portada. Esa es la forma en la que veréis aparecer, de repente, a unos de esos asquerosos seres que no se detienen ante nada.

UBICACIÓN: ÁREA DE AISLAMIENTO
Los días pasan con la lentitud de siempre. Nos miramos unos a otros y apenas nos hablamos. Dejamos transcurrir el tiempo dentro de este bunker sabiéndonos protegidos de lo que sucede en el exterior. A veces me gustaría contar mi vida a alguien, pero creo que a nadie le interesaría. Alguien de enfermería se me acerca; supongo que querrá hacerme unas pruebas. Es Green.
GREEN: Te he traído un regalo.
INFECTADA-x: ¿Qué, otra prueba de esas?
GREEN: No, son dos muñecas. Toma, para ti.
INFECTADA-x: Las llamaré Cindi y Pindy. Sí, creo que las llamaré así.
GREEN: Sabía que te gustarían. Además, con la pinta que tienen... parecen góticas. ¿Por qué llevas tantos tatuajes?
Yo seguí hablando y le conté porque les puse ese nombre y el por qué de mis tatuajes. Green me contó sus anécdotas en el ejército de salvación; reímos y lloramos. Por un momento, recordé la facilidad que tienen los niños para entablar amistades. Los dos acabamos hasta cambiando el nombre a este lugar frío y vacío de sentimientos, ovidándonos de la triste situación que vivíamos. El nombre elegido fue: Villa Salvación.

INFECTADA-X

6 comentarios:

  1. La portada me parece brutal. Y esto de "Villa Salvación" me parece un buen nombre, mítico.
    Saludos.

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  2. Ohhh... no me imaginaba que la historia fuera así, y lloré solo de leer que el perro muere, imagínate cuando me lea el libro... una pasada de reseña mi querida Infectada:D
    Como siempre te superas...

    kisses...

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  3. Me apre ce un buen libro me encanta ese toque de misterio. Un beso Macu

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  4. me encanta tu descripción! es tan completa, que pretendo leer si o si ese libro... pero en Esp. porque creo que me matará en alemán:P a ver si lo encuentro!
    no, de verdad que me ha encantado la forma que has utilizado para contarnos un poco de esta historia. lo del perro se me vino directo a la imaginación... aveces es una condenada que deberíamos encerrar, pero esas imágenes nos mantienen amarradas a estos fabulosos libros.
    no se que mas ponerte, porque todo sería muy positivo y terminaría babeando ajajaja.
    te dejo besotes sin fin y espero lo prox. de este genial blog tan novedoso e ingenioso!!!

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  5. Estaba deseando saber de nuevo de ti. Y es que tus desventuras en el ahora conocido como Villa Salvación, antes Área de Aislamiento, siempre me dejan sobrecogida. A veces me ha pasado lo que dices con algún libro, aunque ya sabes que yo leo cosas muy ligh, aunque ya me estoy aficionando a este tipo de lecturas, lo que te decía, también me ha dado tanta rabia y... y he soltado el libro, pensando en que no sería capaz de seguir leyendo. Como siempre haces que me quede con ganas de más.

    Besos

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  6. Me encanta la portada, muy buen trabajo, te invito a mi blog.Un saludo

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